Por: Celeste Elgueta
La selección sub 20 de Corea del Sur llega al Mundial de la categoría con una norma en su liga, la K League 1, que busca fomentar la participación de futbolistas juveniles, aunque de manera distinta a la aplicada en Chile.
En Chile, los clubes de Primera División están obligados a cumplir un mínimo de 1.890 minutos de juveniles menores de 21 años por temporada. Esto equivale al 70% de las 30 fechas del torneo. Solo cuentan los futbolistas chilenos nacidos desde el 1° de enero de 2004 y no se consideran los minutos de descuentos. Además, si juegan futbolistas nacidos desde 2005 en adelante, los minutos se cuentan doble.
La norma también contempla excepciones: si un jugador es citado a la selección chilena, como es el caso de los convocados para este Mundial, se le acreditan automáticamente 63 minutos por partido, aunque no haya jugado en su club. Las sanciones son severas: un club que no cumpla puede perder entre 3 y 9 puntos en la tabla, además de multas que ascienden a 500 UF, casi 20 millones de pesos.
En Corea del Sur, la lógica es distinta. No existe un mínimo de minutos, pero sí una norma que obliga a los equipos a alinear jugadores Sub 22 desde el inicio de los partidos. El beneficio está directamente relacionado con las sustituciones:
- Si un equipo comienza con un jugador Sub 22 en cancha, solo puede realizar 4 cambios.
- Si alinea dos jugadores Sub 22 como titulares, puede hacer los 5 cambios permitidos.
De esta manera, la K League incentiva la presencia juvenil desde la conformación del once titular, aunque eso no asegura que estos futbolistas acumulen una gran cantidad de minutos durante la temporada. Según Seunghwan, hincha coreano y administrador de @secinfo, página dedicada a informar sobre el Seoul E-Land FC, antes de que existieran sanciones eran muy pocos los equipos que cumplían con la norma juvenil, pero hoy resulta raro que alguno la desobedezca. Por su parte, Kim Yeon Woo, aficionado del fútbol coreano y líder de @yellow._futures, página que anima al Gwangju FC, agrega que la regla se respeta, aunque en muchos casos los jugadores jóvenes son sustituidos antes de que finalice el primer tiempo.
Un dato interesante es que, pese a esta norma, según Transfermarket la selección adulta de Corea del Sur tiene una edad promedio de 28 años, lo que refleja que aún hay una fuerte dependencia de jugadores más experimentados.
Con este contexto, la participación de Corea del Sur en el Mundial Sub 20 de Chile adquiere un matiz especial: su fútbol local promueve la inclusión de jóvenes, pero la consolidación en el nivel adulto sigue siendo un desafío pendiente. Será interesante observar cómo estos jugadores Sub 20 aplican la experiencia adquirida en la K League y si logran destacarse frente a selecciones que llevan más tiempo impulsando a sus juveniles. Además, si esta generación sorprende en el torneo, podría abrir la puerta a discutir si la norma chilena de inclusión juvenil debería ajustarse y acercarse al modelo surcoreano.
